Por su parte, el
Real Decreto 1451/1983 , del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que regula el empleo selectivo y las medidas de fomento del empleo de trabajadores minusválidos, establece en su artículo 12 que las Empresas que contraten trabajadores minusválidos podrán solicitar subvenciones con cargo al INEM destinadas a la adaptación de los puestos de trabajo o dotación de medios de protección personal necesarios para evitar accidentes laborales al trabajador minusválido contratado. Si la Empresa no solicitase esta ayuda podrá hacerlo el propio trabajador”.
Y el
Real Decreto 486/1997, de 14 de abril , por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.
Anexo I, nº 13 dispone que los lugares de trabajo y, en particular, las puertas, vías de circulación, escaleras, servicios higiénicos y puestos de trabajo, utilizados u ocupados por trabajadores minusválidos, deberán estar acondicionados para que dichos trabajadores puedan utilizarlos. Por tanto la adaptación de los puestos de trabajo a las personas con discapacidad garantiza el cumplimiento de un derecho fundamental (derecho al trabajo) para el discapacitado, es una exigencia legal para el empresario y una demanda social de cara a la integración sociolaboral de las personas con discapacidades.